La
historia de los Songye es indisociable de la de los luba, con quienes guardan
parentesco a través de antepasados comunes. Cuenta la tradición que el fundador
del primer imperio luba en el Siglo XVI, Kongolo, fue un songye.
Durante mucho
tiempo estuvieron en guerra, pero más tarde establecieron una
alianza para luchar contra los árabes. Para evitar la aniquilación apróximadamente cerca el 1887 un
subgrupo songye, "los nsapo" se asentaron en la
margen izquierda del río Lualaba, en una sabana y una meseta cubierta de
bosques.
Dividido
en muchos subgrupos, las 150.000 personas songye actuales, se rigen por un jefe de centro
de asistencia e innumerables sociedades secretas.
Los
songye utilizaban una cantidad importante de fetiches y amuletos, llamados boanga, que les
aseguraban éxito, la fecundidad y riqueza, y a la vez les permitía precaverse de las
fuerzas hostiles como el rayo o las epidemias y enfermedades como la
viruela; frecuentes en la región.
El creador de un fetiches fabricaba los boanga a partir
de ingredientes mágicos que él amasaba, obteniendo una pasta que
conservaba en un cuerno de antílope colgado del techo de la casa. Cuando el
jefe de la familia debía ausentarse, encargaba la fabricación de otro del que no se
separaba. A
través de la adivinación se podían descubrir las causas de una desgracia.
El
adivino, nganga,
planteaba preguntas al que le consultaba, mientras éste sostenía un instrumento
que el adivino iba golpeando. los songye tenían grandes figuras
pertenecientes al fabricante de fetiches, que los manipulaba con ayuda de
varillas durante el ritual de la luna llena.
Las
máscaras bifwebe (singular, kifwebe) forman parte de los objetos
ceremoniales de una sociedad homónima que, incluso hoy, desempeña un papel de
gran prestigio entre los Songe orientales. La máscara kya ndoshi es muy
poderosa y temida: es mayor que las otras, lleva rayas negras y de colores. El
conjunto formado por la máscara, el que la lleva, a demás de su traje simbolizan el árbol
cósmico que une la tierra con el cielo y el mundo subterráneo con el aéreo. Ellos son
miembros los basha masende, poseedores del conocimiento necesario para
interactuar con los dioses.
Las máscaras bifwebe, que se usan junto con
un traje y barba de fibra vegetal largo, aparecen durante las ceremonias más
importantes. La máscara femenina que, a diferencia de la masculina kilume (plural,
bilume), no tiene la cresta colocada en la cima de la cabeza, (el tamaño de la cresta determina el poder mágico de la máscara), con el rostro
cubierto de ligeros grabados, pintados de blanco, y la cara finamente surcada
se trata de una máscara Kikashi (femenina), mientras que las masculinas se usan para trabajos de
daños.
Su lado derecho simboliza el sol y el izquierdo
la luna. Los surcos representan el subterráneo de donde han salido los
espíritus o el recorrido de los primeros hombres por el vientre- matriz. En la
parte superior de la cabeza aparece un cálao, un pájaro que llega con las
lluvias y es un animal protector.
Máscaras, colores y trajes poseen un
significado simbólico. Cada parte del rostro de la máscara está asociada a
determinados animales como el león, la cebra, el cocodrilo o el puercoespín y la serpiente de los cuales la máscara coge los
comportamientos, la máscara representan un centro de fuerza que antes de actuar
es cargado con sustancias especiales por
un nganga.
A
través de los colores se expresan diferentes aspectos del carácter o
disposición del espíritu. Por ejemplo, el color blanco simboliza los aspectos
positivos como pureza, luna, la harina de
mandioca¹, la leche materna,
y luz. El rojo, en cambio, está asociado a la sangre, al fuego, al coraje
y a la fuerza, también al daño y a la magia negativa.
Las máscaras femeninas
reflejan fundamentalmente las fuerzas positivas, apareciendo sobre todo en las
danzas nocturnas, durante las ceremonias lunares más importantes o en ocasión
de una investidura o el fallecimiento de un jefe. Las máscaras Songye son portadas por los jefes y sociedades
secretas, que ejercen, tanto el poder religioso como el político y esto esta estrechamente relacionado con las fuerzas sobrenaturales, que se pueden tanto en el uso der daños, como para
favorecer a las personas.
lucerocongo continuará...
¹Mandioca
(manihot esculeta) arbusto perenne de
uno a tres metros de altura. Se cree que los primeros en cultivarla fueron los
Mayas y llevada al África por los colonizadores portugueses alcanzando su difusión
en el siglo XX